Bienvenido a nuestra web: escortsyrelax.com
Este site contiene contenido adulto orientado para individuos mayores de 18 años. Si es menor de 18 años, y si el contenido para adultos lo ofende, o si esta accediendo a este espacio desde cualquier país o ubicación donde el material para adultos está específicamente prohibido por la ley, no avance más!! clique Salir
La guia de escorts de Internet.
Ocio y Relax
En nuestra web también puedes encontrar una sección llamada Ocio y Relax donde te ofrecemos una guía de strippers, clubs nocturnos, clubs de Intercambio, Hoteles, saunas y sitios de masaje, o sexshops.
Sin duda nuestra web es una de las guías referentes de Internet en España y en otros países del extranjero, nuestra web está en dos idiomas: inglés y castellano, por lo cual recibe un gran número de visitas de público extranjero: turistas de viaje y sobre todo gente en viajes de negocio o visitantes de ferias. Barcelona y Madrid són las ciudades que más publico reciben durante las vacaciones y durante todo el año cuando se organizan una multitud viajes de negocio y de ferias, com són el 3GSM World Congress, Hispack, Expoquimia, Maquitec, Equiplast, Eurosurfas, EIBTM, Remax, Simm o Expofranquícia.
Por supuesto no todo ocurre en las grandes capitales, es por esto que nuestra web incluye las veinte ciudades más grandes de españa como ciudades base.
Nuestra web incluye una herramienta on-line para que nuestras profesionales puedan reforzar la información de la ficha con una web que se pueden hacer en tres sencillos pasos, donde te informarán de cómo són y lo que les gusta, además visitando sus webs puedes aprender mucho si aún eres un aprendiz o nunca has probado los servicios de una profesional; y es que el mundo del sexo y el placer no aún es un gran desconocido para la mayoría.
Un consejo para que nos encuentres en Internet: Por favor, si lo que buscas es un servicio profesional, lujo y glamur no pongas en el navegador palabras como: prostituta, puta, zorra, ramera, pelandrusca, golfa, pendón, furcia, etc… puede que vayas a parar a sitios de dudoso gusto. Si quieres una excelente dama de compañía o acompañante buscanos por: Escorts y relax.
continuación del relato de ayher:
...
Pero valió la pena, madre mía si valió la pena. Apareció como una diablesa. Peinada y maquillada de gala y vestida…, madre mía. Se había puesto unas braguitas rojas a juego con el corsé, y las medias. Por encima de eso llevaba un camisón de gasa que parecía flotar en el aire.
-“No debes invadir la intimidad de una mujer”.
¿Como coño me daba otro sermoncito? Me daba igual lo sucedido antes. Al ataque mis soldados. Como dice un amigo, “en tiempo de guerra un agujero es una trinchera” y por Dios que estamos en guerra.
-“Has entendido”-supongo que esperaba alguna respuesta por la pseudo-bronca que me acababa de llevar.
-“¿Eh? Sí, claro, claro”- balbuceé algo parecido a eso, no estoy muy seguro.
Lo que si recuerdo fue que me cogió de una mano y tiró de ella para llevarme a su cuarto. Repasé su cuerpo enterito. Las braguitas eran un tanga espectacular. No eran solo un hilito por detrás, tapaban algo menos de medio culo. ¡Y que culo! Increíble de nuevo, morenito, respingón…, perfecto. La tela de la bata se le pegaba al terminar cada paso mostrando al detalle todas y cada una de las perfectas formas de las que hacía gala y despertando en mi cierto sentimiento de envidia, pero sobre todo de admiración.
Al llegar a su habitación me pegó un empujón y caí en la cama, me tumbé como es debido y con la cabeza levantada me quedé mirándola fijamente. Dejó resbalar la bata de gasa roja por su espalda hacia el suelo y levantó las manos, como mostrándome el producto.
Sin bajar los brazos dio una vuelta sobre ella misma y al terminarla me hizo un gesto como pidiendo mi opinión. Alguno hubiese sido más explicito, pero no más sincero. Simplemente dejé caer la cabeza y entre dientes se me escapó:
-“Joder”.
Supongo que se lo tomó como un piropo y me dijo:
-“Gracias. Te has ganado un premio. Déjate hacer”.
Diciendo esto me cerró los ojos con una mano mientras con la otra empezaba a manosearme el paquete.
Me dio un largo y profundo beso. No lo creía necesario, no era amor lo que nos había llevado hasta ahí, pero la suma de los masajes y el beso era realmente placentera. No estaba yo en las labores de quejarme.
Me desabrocho el pantalón, me quitó los zapatos y en un momento estaba desnudo. A cuatro patas sobre la cama, agarró lo que ese día era mi herramienta de trabajo y empezó con el duro trabajo de subir y bajar pieles.
continuará...
Gracias, te deseamos que disfrutes de los contenidos de nuestra web.
|